Anticipa Tu Victoria

Nuestro Señor nos pide recordar a nuestros pastores, imitar su fe y considerar el resultado de sus conversaciones. Esto nos hace reflexionar en lo importantes que son las palabras. Pueden levantarnos o hundirnos, por lo que debemos tener cuidado con lo que decimos y escuchamos. Dios espera que nos anticipemos a la victoria con nuestras palabras. Si Dios con Su Palabra anticipa la victoria, nuestras palabras deben afirmarla. Sus palabas y las nuestras deben ser las mismas.

Nadie se atreverá a estar contra nosotros creyendo que puede vencernos, así que debemos preguntar: “Si Dios es por mí, ¿quién contra mí?” Y la respuesta es: “Ni Satanás puede contra nosotros”. Entonces debemos analizar algo importante: sabemos que Dios no nos abandona, pero lo crucial es tener la certeza de que nosotros mismos no nos abandonaremos. Es decir, confiaremos en nuestras capacidades y nos motivaremos a vencer. Solamente de esa forma estaremos realmente con Dios. Debes anticiparte a tu victoria. No puedes pensar en superarte si te abandonas. Contágiate del “síndrome de persecución positiva” y deja de pensar que nadie te quiere, mejor levántate pensando que algo bueno te sucederá, que alguien está pensando en bendecirte y así será.