Una Iglesia Cristiana para la comunidad hispana en Long Island , New York.

[anchor_episodes]

<We_can_help/>

What are you looking for?

<Una Iglesia Para La Familia/> PDC New York

d

Copyright @ Select-themes

Follow us

PDC New York

>Bosquejos >TRES VECES DICHOSO
Predica 3 veces dichoso, Pastor Pedro Urias

TRES VECES DICHOSO

Vivir en paz y serenidad con uno mismo es una forma de alcanzar un bienestar tanto físico como mental, por ello es importante tomar en cuenta varios aspectos espirituales para que podamos alcanzar esa salud emocional que nos mantendrá estables y por medio de los cuales nos convertiremos en testimonios vivos de la obra de Dios.

 

El bienestar en plenitud dependerán de la paz que gobierne en nosotros.

 

“Les doy la paz, mi propia paz, que no es como la paz que se desea en este mundo. No se preocupen ni tengan miedo por lo que pronto va a pasar.”‭‭Juan‬ ‭14‬:‭27‬ ‭TLA‬‬   Vivir en paz y serenidad con uno mismo es una forma de alcanzar un bienestar tanto físico como mental, por ello es importante tomar en cuenta varios aspectos espirituales para que podamos alcanzar esa salud emocional que nos mantendrá estables y por medio de los cuales nos convertiremos en testimonios vivos de la obra de Dios.

 

“Cristo nos ha dado la paz. Por medio de su sacrificio en la cruz, Cristo ha puesto fin al odio que, como una barrera, separaba a los judíos de los que no son judíos, y de dos pueblos ha hecho uno solo.” ‭‭Efesios‬ ‭2‬:‭14‬ ‭TLA‬‬

Cristo nos dio la paz a través de su sacrificio, destruyendo las barreras del odio que separaban a los pueblos, unificando a los judíos y no judíos en un solo cuerpo. Este acto nos invita a reflexionar sobre la amargura, que aunque a menudo es difícil de reconocer, tiene sus raíces en sentimientos profundos y ocultos que afectan nuestra vida. La amargura no surge de manera inmediata, sino que se alimenta de desacuerdos no resueltos y de rencores por heridas pasadas, sin importar si fueron intencionales o no; si no buscamos sanación y reconciliación con Dios, esas emociones se desarrollan como raíces de amargura. La amargura no viene sola; arrastra consigo el enojo, la autocompasión, el resentimiento, el deseo de venganza y hasta la paranoia. Esta actitud tiene consecuencias devastadoras: contamina a los demás, nubla nuestra visión de la vida, nos afecta física y emocionalmente, mata el amor y nos aleja de vivir bajo la gracia de Dios. Por tanto, es crucial sanar y buscar la paz que Cristo nos ofrece para vivir libres de estas cadenas.

 

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”‭‭S. Mateo‬ ‭5‬:‭9‬ ‭RVR1960‬‬ En el sermón del monte, o el sermón de las bienaventuranzas, Jesús declaró como felices o benditos a ciertos grupos de personas, debido a las recompensas que recibirán por cultivar determinadas virtudes. Primero, es importante entender qué significa “Bienaventurado”: equivale a ser tres veces dichoso. Esta expresión adquiere un profundo sentido si consideramos que el ser humano está compuesto por tres partes esenciales en su naturaleza, espíritu alma y cuerpo, entonces lo que Dios está diciendo es que seremos plenamente dichosos.

 

“Traten de vivir en paz con todos, y de obedecer a Dios; porque si no lo hacen, jamás lo verán cara a cara. No dejen que nadie se aleje del amor de Dios. Tampoco permitan que nadie cause problemas en el grupo, porque eso les haría daño; ¡sería como una planta amarga, que los envenenaría!”‭‭ Hebreos‬ ‭12‬:‭14‬-‭15‬ ‭TLA‬‬ La raíz de la amargura nace de una pequeña semilla que, sin que lo notemos, germina lentamente hasta arraigarse profundamente en nuestro ser, afectando múltiples aspectos de nuestra vida. La Biblia nos advierte sobre esas heridas invisibles u ocultas, el terreno fértil donde esta raíz encuentra su origen.

La amargura crece con astucia, de manera imperceptible pero firme, y una de sus señales más evidentes es la tendencia a criticar y encontrar fallos en los demás, una alerta que no debemos ignorar. Con el tiempo, nos invade la desconfianza, el malestar y la ira, no solo hacia el mundo que nos rodea, sino también hacia nuestro propio interior. Su efecto es devastador: nos arrebata la alegría, nos priva del gozo y nos impide vivir en plenitud.

CONCLUSIÓN: “Absolver al culpable y condenar al inocente son dos actos que el Señor detesta. ”‭‭Proverbios‬ ‭17‬:‭15‬ ‭NTV‬ Un Pacifista “aquieta las cosas turbadas o alteradas”. Un ejemplo de esta definición es cuando se calman las tormentas, un pacificador establece la paz donde hay discordia, el enojo y la amargura son grandes impedimentos al amor bíblico, a las relaciones interpersonales y a la madurez en Cristo.

Add Comment